Música para nuestras mascotas

Posiblemente hasta Rosa Oriol consiente a su mascota si se encuentra estresada con una apacible melodía. Y es que estamos seguros de que todos en algún momento del día, hemos tenido una alteración o un mal rato que podría ser por tristeza o por enfado. Con la idea de superarlo deseamos estar solos y colocar algo de música. La melodía que eliges se encuentra sujeta a nuestro estado de ánimo, pero sea la que sea, siempre nos relaja y tranquiliza. 

De la misma forma, ocurre con nuestros queridos amigos peludos, pues al igual que nosotros ellos suelen pasar por estados  en los que se alteran en muchos de los casos ese nerviosismo se presenta como una constante en su comportamiento. Exactamente para estos casos, la mejor opción es la música ya que le funciona como una terapia. Se debe tomar en consideración que la reacción de los animales va a depender de lo que nosotros consideremos como música. 

Los estudios indican que la música que ha sido hecha para los humanos, para nuestros oídos, mas no sucede lo mismo con los babuinos, corderso, gibones y corderos, incluso pueden no existirlos. Gracias a los expertos hemos podido saber que la mejor forma de lograr estudiar dicho efecto en los animales es desarrollar una melodía específica para cada especie.

Cuando se trata de felinos, se han creado melodías para ellos las cuales cuentan con menos vocalizaciones que las que poseen las melodías para humanos. Dichas vocalizaciones también cuentan con más cambios de tono, además incluyen ronroneos y sonido de gatitos cuando son amamantados. Pero ello no se limita a solo este tipo de sonidos, ya que se trata de música real con repeticiones y variaciones.

Efectos de la música en las mascotas 

La forma de conocer sus efectos, dos personas interesadas en tal estudio acudieron a más de cuarenta hogares que poseían gatos domésticos, para proceder a colocarle cuatro muestras musicales: dos con cortes de música clásica de la que escuchan los humanos , y dos más música para gatos. A estas dos últimas los gatitos respondieron de forma más receptiva acercándose o frotando los altavoces antes de sonar los cortes clásicos, con lo que se podría decir que dicha música calma a los gatos que se quedan en casa solos, o a los que se encuentran en refugios.

En experimentos realizados con anterioridad, se alcanzó a comprobar con la música producida con los conocidos tamarindos de cabeza blanca que si tenía un efecto en los monos. Pero al colocarles música normal para los humanos, estos no acusaban ningún interés en ella. En medio de los estudios también notaron que las vocalizaciones de dichos monos se encontraban tres octavas más altas que las del hombre, y también que las de la música. 

De esta forma, se pensó en componer con los tamarindos música como la de los gatos con la idea de saber si esta música causar también algún efecto en los monos, con la sorpresa de que al ser escuchada por los animales estos se mostraron desconcertados y con  síntomas de ansiedad debido a que los sonidos son más agitados.