El cuerpo humano y los efectos a lo que lo conlleva la música

El estado de ánimo en las personas puede cambiar por diversas razones, por tomar unas deliciosas cápsulas de café, por encontrar a una persona muy apreciada, por reprobar un examen, por perder un vuelo, o por una infinidad de situaciones. Aunque la música también puede ser de gran influencia para ello y es esta la razón por la que cuando se escucha una canción en concreto es posible recibir una nueva dosis de energía con la que se puede, por ejemplo, culminar ese ejercicio físico que siempre suele costarnos. En todo ello puede que se encuentre interviniendo la magia de la música aunque no creas ya que detrás de esas sensaciones que se perciben, encontramos una gran variedad de reacciones físicas que explican dichos efectos de la música en el cuerpo humano. 

Nuestro cerebro y la música 

La música tiene la posibilidad de mejorar nuestras capacidades cognitivas, dicha afirmación se encuentra avalada por infinidades de estudios que se han llevado a cabo. Cuando se toca un instrumento o cuando se escucha alguna canción, se generan en nuestro sistema innumerables conexiones neuronales que inciden en casi todas las regiones del cerebro, es decir, en las funciones motrices, lingüísticas, cognitivas, emocionales o incluso sociales; logrando activarlas y estimularlas. De ahí que, en la actualidad se generalice haciendo referencia al empleo de la ‘musicoterapia’ como la herramienta ideal para aplicar como tratamiento a pacientes que padecen trastornos como Parkinson, demencia o autismo.

Pero, los límites de la música no se detienen allí ya que hace posible la actividad en las franjas del cerebro las cuales influencian de manera directa nuestra creatividad, la capacidad para el aprendizaje, la percepción del dolor, entre otros, por lo que sin duda, la música se encarga de activar nuestro cerebro mucho más que cualquier otro estímulo creado por el ser humano.

La motivación en una buena dosis

Es conocidos por los estudiosos del tema, que la música conlleva a distintos efectos en el cuerpo, pero que estos no son más que cuestiones químicas que poseen nombre propio donde la protagonista es la dopamina. Suele ser habitual que al escuchar alguna canción, los estímulos neurológicos que mencionamos generen diversas respuestas fisiológicas y entre ellas la liberación de esta hormona, que también se conoce con el nombre de hormona del placer y que conduce a múltiples beneficios como regular el sueño, alentar el buen humor,  estimular la memoria, activar la atención, entre otros. Por eso no dudamos que su nombre ha sido bien merecido como el centro del placer y la motivación.

Por otra parte, y de acuerdo al tipo de música que podemos estar escuchando, nuestro cerebro también tiene la capacidad de liberar otros neurotransmisores distintos. En el caso de escuchar la música clásica, que de acuerdo a diversos estudios, esta activa la generación de serotonina, la cual es una sustancia de origen químico que provoca una profunda relajación, además de calmar los altos niveles de ansiedad y estrés.